• BC 2000 nuevo método

    BC 2000 nuevo método

    15 de Marzo de 2017

    BC 2000 nuevo método para las empresas 

  • Como Emprender un Negocio

    Como Emprender un Negocio

    27 de Octubre de 2016

    ¿Me gustaría emprender pero no se que hacer?

    Tengo una pasión...

    He detectado una oportunidad...

    Quiero hacer algo para ayudar a los demás...

    En BC 2000 te ayudamos y asesoramos a crear tu propio negocio 



  • La difícil tarea del asesor fiscal

    La difícil tarea del asesor fiscal

    23 de Septiembre de 2016
    • La necesidad de estar al día es agobiante. Un asesor desactualizado no sirve y se queda fuera del mercado.
    • En tiempo de crisis ha habido años que han visto más modificaciones normativas en materia tributaria que días.

    El ejercicio de la profesión de asesor fiscal es realmente complejo. En primer lugar, un buen asesor fiscal tiene que saber tanto de leyes como de números. De hecho, la asignatura de Sistema Fiscal es una de las que más créditos tiene en los dobles grados de Derecho y ADE. Aun así, uno no puede adentrarse en la práctica del Derecho fiscal sin antes haber cursado uno de los numerosos (y costosos) másteres en Tributación.

    Una vez sentado en su despacho profesional, es carne de cañón de bases de datos y boletines informativos de novedades. Las modificaciones habidas en esta materia son numerosas, tanto que en tiempo de crisis ha habido años que han visto más modificaciones normativas que días. No se puede perder de vista el BOE, y no solo el estatal, sino también el autonómico. Y vamos a dejar por un momento de lado las ordenanzas municipales.

    Supongamos que tenemos a nuestro joven asesor fiscal formado y conocedor (es un decir) de la normativa vigente. ¿Cuál es el siguiente paso? El de la interpretación: en materia fiscal es fundamental conocer la doctrina administrativa emanada de la Dirección General de Tributos (DGT), que en determinados casos tiene carácter vinculante más allá del contribuyente consultante. Pero resulta que quien tiene que aplicar la normativa por parte de la Administración es la Agencia Estatal de la Administración Tributaria (AEAT), cuyo criterio no siempre coincide con el de la DGT. Y formando parte del mismo Ministerio de Hacienda nos encontramos con los tribunales económico-administrativos (TEA), tanto los regionales como el central, horcas caudinas por las que hay que pasar cuando discutimos un acto de la Administración.

    Las resoluciones de estos tribunales a veces dan la razón a la Administración y a veces no, y en ocasiones los criterios del central vinculan a aquella. Por supuesto, muchos de estos criterios salen a la luz cuando la normativa a la que se refieren no está vigente. En otras ocasiones, como se ha visto recientemente, el criterio del TEA Central no coincide con el de la DGT.

    Más allá del Ministerio de Hacienda tenemos la jurisdicción contencioso-administrativa, ante la que pueden recurrirse las resoluciones de los TEA. Tras un complejo sistema de reparto de competencias, contamos con los juzgados de lo contencioso-administrativo (para cuestiones fundamentalmente locales), las salas de lo contencioso-administrativo de los tribunales superiores de justicia (a nivel regional) y la Sala de lo Contencioso-Administrativo de la Audiencia Nacional (a nivel estatal), más la del Tribunal Supremo para la casación.

    Todos ellos tienen su opinión y, a diferencia de lo que ocurre con los TEA, los jueces no son especialistas en la materia, por lo que hay que reconocerles doblemente el esfuerzo que hacen para tratar de dictar una sentencia justa. Hace ya muchos años oí decir lo siguiente a un magistrado del Supremo: “No olviden ustedes que no somos los últimos porque seamos infalibles; somos infalibles porque somos los últimos”.

    Ni que decir tiene que las sentencias de esos juzgados y tribunales no son coincidentes, que muchas veces salen a la luz cuando la normativa a la que se refieren está largamente derogada, especialmente las del Supremo, y que en muchas ocasiones no puede recurrirse en casación porque el tema en cuestión no es de suficiente cuantía o, ahora, no tiene interés casacional.

    A partir de ahí podremos acudir al Tribunal de Justicia de la Unión Europea, pero solo si la norma o su aplicación ha sido contraria al ordenamiento europeo. Por supuesto, haciendo lo que puede está la doctrina científica, pero a estas alturas de la película comprenderán los legos que, en comparación con la de otras ramas del ordenamiento, su utilidad en lo tributario es más bien escasa.

    Así las cosas, nuestro asesor fiscal recibe a su primer cliente. Este le expone el problema, nuestro protagonista lo estudia y le convoca para una reunión explicativa. En esa reunión el asesor orgulloso le reporta lo que la ley dice, qué discusiones pueden plantearse, cuál ha sido la opinión de la DGT o de los TEA, y el criterio de las sentencias que, en su caso, si ha habido tiempo, se han pronunciado sobre él.

    Al cliente todo eso le parece muy bien, pero se le antoja un poco teórico: el cliente quiere saber qué va a pasar con su declaración cuando la presente. Claro. A nuestro asesor fiscal le falta lo que suele llamarse la práctica de la ventanilla. Y acepta con resignación que tiene que patearse administraciones y delegaciones de la AEAT para saber qué dice y hace quien está en primera fila.

    Los cambios de normas se suceden y uno no puede dejar de estudiar un minuto. La necesidad de estar al día es agobiante. Un asesor fiscal desactualizado no sirve. Algunos de estos cambios son determinantes y dejan fuera de la profesión a quienes no estén dispuestos a hacer un ímprobo esfuerzo de estudio. Uno de ellos fue la entrada en vigor del IVA, que hizo que muchos de nuestros compañeros se especializaran en otros impuestos. Otro más reciente tuvo por objeto el impuesto sobre sociedades: a partir de 1996 la base imponible se determina a partir del resultado contable. Por selección natural, el asesor que no sepa contabilidad se verá convenientemente expulsado de la carrera. Y al juez que no la comprenda le será difícil dictar una justa sentencia en este impuesto.

    Me atrevo a decir que somos la única profesión cuya opinión está constantemente puesta en tela de juicio por la de uno de los departamentos más potentes, activos y con más capacidad del Estado, como es la Administración tributaria. Entre el cliente, que (normalmente) quiere pagar pocos impuestos, y la AEAT, que quiere todo lo contrario, se encuentra el asesor fiscal, en una pinza diabólica que nos hace preguntarnos a menudo cómo hemos decidido dedicarnos a esto.

    Sumen ustedes que nuestra especialidad se centra en nuestro país, es decir, que no podemos emigrar a otro y ganarnos la vida con lo nuestro, que estamos en el ojo del huracán y que el ministerio fiscal nos tiene en el punto de mira y en caso de delito a veces pretende que corramos la misma suerte que nuestros clientes. Ante esta situación hay que reivindicar la figura del asesor fiscal: somos los artífices de la recaudación tributaria y gracias a nosotros funciona el Estado. Somos, además, confidentes de nuestros clientes, les explicamos las normas, las consecuencias económicas derivadas de su cumplimiento y, por supuesto, las derivadas de su incumplimiento, y se lo crean o no, les animamos a cumplirlas, porque sabemos que dormirán mucho más tranquilos. Y nosotros también.

    José Ignacio Alemany es Presidente de la AEDAF. Socio Director de Alemany, Escalona & De Fuentes Abogados. Profesor de Derecho Financiero y Tributario de la Universidad pontificia Comillas-ICADE

    Cinco días

  • ¿Cuál es el límite de ingresos para evitar darse de alta como autónomo?

    ¿Cuál es el límite de ingresos para evitar darse de alta como autónomo?

    22 de Septiembre de 2016

    Desde hace unos días, Lucas no hace más que darle vueltas a esa propuesta que le ha hecho un colega del sector para dar una conferencia. No es tanto el miedo escénico, que también, sino a cómo declarar esos 300 euros que le van a pagar.

    Mamen decidió sacar partido de aquello que realmente la apasionaba: la cocina. Y montó Catering De Lisi. Primero, ofrecía sus servicios a los amigos. Después empezó a funcionar el boca-oreja. Ahora no da abasto. Pero al principio, en una ocasión se dio de baja como autónoma ya que había meses que no obtenía facturación alguna.

    A Nacho, por su parte, lo que le han ofrecido es dar unos cursos durante 10 meses. Le viene muy bien para conseguir un dinero extra, pero no sabe si en su empresa le van a dejar compatibilizar ambos trabajos.

    Con la crisis, ya sea por el paro o por la necesidad de más dinero, proliferan trabajos puntuales y actividades que, a veces, no generan muchos ingresos pero sirven para tirar. Y todos se hace las mismas preguntas: ¿Me tengo que dar de alta como autónomo? ¿Me compensa o será lo comido por lo servido en forma de impuestos? ¿Es compatible si trabajo por cuenta ajena? En esta guía, la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA) clarifica con ejemplos quién tiene obligación de darse de alta y responde a las cuestiones más básicas que se plantean los que van a empezar por su cuenta, pero, ojo, el marco regulatorio está en constante cambio, más, con las elecciones a la vuelta de la esquina.


    ¿Cuál es el máximo que puedo ganar sin tener que darme de alta como autónomo?


    A priori,no existe una cantidad específica en el marco regulatorio. Siempre que se trabaje de forma continua hay que darse de alta. Y aquí es donde viene el conflicto. La ley habla del concepto de "habitualidad", sin especificar qué plazos se entiende por ello, con lo que su interpretación resulta ambigua. Tanto es así, que el asunto acabó en la justicia y una sentencia del Tribunal Supremo, que fija jurisprudencia, establece el límite de ingresos en el Salario Mínimo Interprofesional. Es decir, si lo que se gana al año no supera los 9.080,40 euros del SMI, no se tendrá que dar de alta como autónomo.

    Ejemplo 1:

    Doy clases puntuales o participo en una gira de conciertos, pero gano menos que el SMI

    En este caso, siempre y cuando sea esporádico, no hay obligación de cotizar si los ingresos están por debajo de los 9.080 euros. Sin embargo, hay que tener cuidado cuando es la actividad principal y, por tanto, es habitual, aunque no llegue al citado límite anual. Depende mucho de la interpretación que dé la Inspección de Trabajo a cada caso particular, en función de los siguientes criterios, habitualidad, actividad principal o complementaria.

    Ejemplo 2:

    Tengo un negocio pero las ventas son estacionales

    Aunque sólo venda en primavera y verano y no se facture por encima del Salario Mínimo Interprofesional, tiene que cotizar ya que un local abierto al público se considera un trabajo habitual.

    Ejemplo 3:

    Soy un gurú y me rifan para dar conferencias

    Y como gurú es muy posible que con un par de intervenciones públicas supere el Salario Mínimo Interprofesional, pero como no es habitual su actividad, se libra.

    Ejemplo 4:

    Vendo a puerta fría

    Ahora que está de moda revender productos que se compran a ciertas empresas entre amigas/os, vecinas/os y demás, de nuevo, aunque no se supere el SMI hay que darse de alta ya que es un trabajo habitual y no esporádico. Es el equivalente a vendedor ambulante, pero sin puesto fijo en el mercadillo de turno.

    Si no supero el SMI pero me exigen factura, ¿Qué hago?

    El recibo siempre hay que emitirlo, con independencia de si hay que darse de alta o no como autónomo. El IVA hay que pagarlo sí o sí. Para ello hay que darse de alta en Hacienda (es gratuito). En la factura tiene que estar reflejado el 21% de IVA y las retenciones, 15% para profesionales y 21% para el resto. Asimismo, en la declaración de la renta hay que tributar por ello y reflejar las retenciones.

    ¿Cuánto tengo que pagar por darme de alta?

    Si después de ver estos ejemplos, se identifica como autónomo, sepa que antes de nada, hay que registrarse en Hacienda, sin coste alguno, bien como persona física, bien como persona jurídica. Allí hay que indicar el Impuesto de Actividades Económicas (IAE) -no todos los autónomos están obligados a pagar esta tasa-. Posteriormente se ha de elegir la base de cotización a la Seguridad Social, para que le cubra sus futuras coberturas sociales. La mínima, de 884,40 euros al mes, y la máxima, de 3.606 euros. En función del rango que elija, así cobrará cuando esté enfermo o cuando se jubile. Así, por ejemplo. Si opta por la base mínima, la cuota a pagar al mes es de 263,55 euros, que le dará derecho a baja médica. Si desea incluir otras coberturas como embarazo, accidente laboral, cese de actividad o paro, la cuantía varía -no siempre significa que aumente, ya que puede haber un descuento por acumular contingencias-. El 86% de los autónomos cotiza por la mínima, según la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA).

    ¿Qué coberturas se tiene por baja médica?

    Desde el cuarto día al 21 se cobra el 60% de la base de cotización del mes anterior a la baja por lo que se conoce como incapacidad temporal, es decir, enfermedad común o accidente no laboral. A partir de entonces y en adelante se cobra el 75%. Si la baja es debida a un accidente de trabajo o enfermedad profesional, desde el mismo día de la baja se cobra el 75% de la base. Es importante no dejar de pagar la cuota correspondiente si no quiere dejar de beneficiarse de esta cobertura.

    ¿Es compatible si trabajo por cuenta ajena?

    Sí, es posible estar cotizando en dos regímenes distintos, pero hay sectores y /o empresas donde exigen exclusividad. Estar pluriempleado tiene, además, bonificaciones y devoluciones por doble cotización.

    ¿Qué ayudas hay?

    Haylas, pero muy dispersas, y en función si es para financiación, creación de empleo o autoempleo. Pregunte en su comunidad autónoma y ayuntamiento. Hay subvenciones para los parados que se conviertan en autónomo, para crear una start up, para proyectos que impliquen I+D+i (investigación, desarrollo e innovación), para renovar vehículos o por contratar al primer trabajador por cuenta ajena de forma indefinida.


    http://www.elmundo.es/economia/2015/09/20/55f9aad3e2704e7b0f8b45ad.html

  • Declaración de la renta

    Declaración de la renta

    12 de Septiembre de 2016

    Medio millón de españoles recibe paralelas de Hacienda cada año + info


  • ASESORAMIENTO PARA MARKETING MUTINIVEL EN MADRID

    ASESORAMIENTO PARA MARKETING MUTINIVEL EN MADRID

    21 de Septiembre de 2015

    Asesoria fiscal contable y laboral para pequeñas, medianas empresa y autonomos

  • Servicio de Asesoria

    Servicio de Asesoria

    16 de Marzo de 2015

    Hacemos Asesoramientos sin coste alguno para quien quiera crear Nuevas Empresas o ser Autonomos.
    1.- Area Fiscal, Contable.
    2.- Area Laboral.
    3.- Area Financiera.
    4.- Area de Producción.
    5.- Area de Ventas.
    6.- Area de Desarrollo Internancional.

    Contacta con nosotros a info@asesoriabc2000.com
    www.asesoriabc2000.com


    Especialista en Asesoría, Fiscal , legal, laboral, de coste y marketing para NETWORKER y cualquier clase de negocios.